Nunca es tarde para aprender

. martes 8 de diciembre de 2009
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Siempre digo que me considero un tipo normal, que se conforma con poco. Pero hay que hacer un matiz sobre esa afirmación: me conformo con poco, es verdad, pero si es de calidad, lo que,en el ámbito de las series de televisión para mí significa una sola cosa: ideas frescas bien ejecutadas. Con esta explicación se podrán imaginar que esta primera mitad de la temporada 09/10* no está siendo, ni para mí ni para mucha más gente, la más fructífera en cuanto a cantidad de estrenos calidad. Pero si alteramos ligeramente la intención de estas palabras la cosa cambia: esta temporada tuvo 2 estrenos y medio con una cantidad de calidad suficiente como para considerarla salvada.

*No estoy teniendo en cuenta las mini series (The Prisioner) ni las series inglesas (Misfits. Nota mental: próxima entrada).

Del primero ya hablamos, Bored to Death cumplió la cuota anual de gafapastismo HBO y además resultó ser una comedia original y muy divertida. El medio estreno para mí fue la 2da temporada de Parks & Recreation, que tras una floja temporada de 6 episodios aprendió de sus errores y se desmarcó de su hermana mayor, The Office, llegando a ser más divertida (y sobre todo, regular) que su 6ta temporada. Finalmente, la serie que hoy nos incumbe y para mí el segundo mejor estreno de la temporada, es una comedia de la NBC titulada Community.



Muchos estamos de acuerdo (el otro día tuve un divertido intercambio de tweets con los pocos seguidores escondidos de la serie) en que Community se vio seriamente eclipsada por Modern Family, por decirlo de alguna forma, la comedia de éxito mainstream de la temporada. No voy a volver a explicar por qué me aburre tanto Modern Family, pero sí voy a decir que Community no tiene nada que envidiarle y que, por suerte, no se parece en nada a la sosa copia de The Office llena de estereotipos sin gracia y con moralejas familiares innecesarias. Oops. Lo cierto es que para mi también pasó desapercibida, pero un buen día se me ocurrió hacerle click a uno de esos triangulitos acostados del Tutubo y ¡ZAS!, tenía delante de mí un trailer que no solo me hizo reír a carcajadas, sino que me obligó a descargarme los diez episodios emitidos hasta el momento y a verlos de un tirón. Estas son mis conclusiones:

Community se centra en un grupo de adultos que estudian en una Community College, algo así como una universidad pública pero se ve que en Estados Unidos son mucho más cutres y menos prestigiosas. Aunque la serie es claramente coral, el protagonista es Jeff Winger, un abogado que se ve obligado a volver a estudiar cuando descubren que estaba ejerciendo la profesión con un título falso. Para que se hagan un idea rápida del personaje, Jeff es Barney Stinson sin trabajo y con un objetivo en la vida: volver a ser abogado esforzándose lo menos posible. A su alrededor orbitan sus no menos perdedores compañeros de clase: Britta, una mujer guapa e inteligente que se convierte desde el primer episodio en el interés amoroso de Jeff; Abed, un joven árabe fanático del cine y la televisión; Annie, una inocente chica recién salida de rehabilitación por problemas de ansiedad y pastillas; Troy, un atleta y rey de su escuela secundaria fallido; Shirley, una mujer afroamericana divorciada; y Pierce, un hombre de 60 años que se cree que tiene 20.

El desarrollo de la serie es una mezcla entre el de comedias centradas en sus personajes (The Office) y el de comedias centradas en los chistes (30 Rock). El resultado es una serie increíblemente dinámica, que no para un segundo de bombardearte con rapidísimos diálogos y con humor inteligente y afilado que por momentos recuerda a Arrested Development (comparte directores). La auténtica joya de la serie es la interacción entre sus divertidísimos personajes, da igual el emparejamiento, los guionistas siempre se las arreglan para sacar petróleo de cada situación. El cast al completo es simplemente genial, desde el primer episodio vemos a cada actor metido de lleno en su personaje y al grupo muy compenetrado. Joel McHale (presentador de The Soup, el equivalente americano a SLQH) clava su personaje con esos aires de chulería y sus elocuentes discursos de abogado caradura, es un tipo que me hacía muchísima gracia en sus entrevistas en el programa de Conan O'Brien y que por fin tiene un papel protagonista para demostrar su gran talento. No lo pierdan de vista. El personaje de Abed es el robaescenas de la serie, una especie de Sheldon Cooper obsesionado con la televisión que aporta la cuota de referencias culturales. Sus momentos junto a Troy al final de muchos episodios no tienen precio. También tenemos una cara conocida, la de Chevy Chase, leyenda de la comedia americana que vuelve a la pantalla pequeña (fue miembro del cast original de SNL) mejor que nunca, con un papel hecho a su medida (lo mismo que hizo Danny DeVito con Sunny in Philadelphia). Por último destaco a los personajes "secundarios", es decir, los que están fuera del grupo de estudio, una colección de locos de remate en cabezados por el Señor Chang (el profesor chino de español) y el Decano Pelton, que recuerdan a personajes como Tobias Fünke y el abogado de Arrested Development o el Dr. Spaceman de 30 Rock.

Recomiendo fervientemente que le den una oportunidad a esta serie (por lo menos vean hasta el segundo episodio, titulado "Spanish 101" ;) porque todo lo que le falta de publicidad y bombo lo tiende de divertida e inteligente. Community coge un escenario familiar y mete en él a un grupo de personajes que no acostumbramos ver en la típica universidad americana. Idea fresca, check. Si te gustan las series no subestiman la inteligencia de sus espectadores, esta comedia te va a sorprender con la inteligencia y la velocidad de sus diálogos y la gran cantidad de chistes que hay que ver 2 veces para disfrutarlos mejor. Bien ejecutada, check. Poco más me queda por decir: Community se ve rapidísimo, en ningún momento se hace pesada y te encariñas rápidamente con todos los personajes. Community es la mejor comedia que no estás viendo. No sé a qué estás esperando...

Y Kurt dijo: "Hágase la tormenta"

. lunes 7 de diciembre de 2009
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Y la tormenta se hizo. No por arte de magia, no por intervención divina, sino por pura genialidad guionística. Kurt Sutter, creador y showrunner de Sons of Anarchy, se sacó de la manga un finale descomunal e inimaginable que cierra una 2da temporada para enmarcar. A partir de ahora espoileracos grandes como Asia.



Lo que hace grande (muy grande) a este episodio final es la capacidad que tiene para enlazar los principales conflictos de la temporada de forma orgánica y coherente. Con un cliffhanger inusual, nada más empezar el episodio, los guionistas nos muestran la imagen al completo, como si estuvieran alejando el zoom de un mapa: resulta que Ethan Zoebelle es un informador del FBI, un criminal amparado por los beneficios que supone tenerlo suelto y en la calle. Pese a sus crímenes y gracias a la enorme paradoja que es el sistema judicial, Zoebelle es libre y ahora cuenta con la protección de sus aliados los Mayans. Este hecho maquilla con una fina capa de ironía el suceso que desencadenó los conflictos de la temporada: el rey de los supremacistas blancos se ve obligado a esconderse detrás de una banda de moteros mexicanos, los mismos mexicanos a los que los Sons vendían armas y los mismos mexicanos por los que Zoebelle les amenazó si no dejaban de hacerlo. Así, la venganza del incidente de Gemma pasó de ser un simple trabajo de apuntar y disparar a ser un duelo a muerte entre clubs de moteros. La primera fase de la venganza se completa con la fría pero merecida muerte de Weston, un personaje verdaderamente detestable pero que la serie nos enseña a respetar por su gran sentido del honor.



El segundo gran incidente del episodio va un paso más allá y ata dos tramas que no tenían relación alguna entre sí: la investigación de la ATF del tráfico de armas de los irlandeses con la venganza personal de Gemma. Aquí Kurt Sutter demostró con un jugada magistral lo milimétricamente planificado que estaba el guión de toda la temporada: el nexo de unión entre ambas líneas argumentales es quizás el detalle más insignificante de la historia, la relación amorosa entre Polly (la hija de Zoebelle) y Edmond (el traficante de armas irlandés). La secuencia de eventos, su ejecución y las consecuencias que generan son sencillamente espectaculares. Por un lado, la Agente Stahl vuelve a fallar en su intento por pescar a los irlandeses, Edmond la engaña e intenta escapar, por lo que se ve obligada a dispararle. Mientras tanto, Gemma se encuentra con Polly, que iba a visitar a despedirse de Edmond, y sus nuevas creencias religiosas terminan de alimentar su megalomanía*, obligándola a interpretar la (un pelín forzada, todo hay que decirlo) coincidencia como una señal de Dios para que por fin se vengue. De esta forma, las 3 mujeres con más carácter de la serie (me sigue pareciendo genial que no se pueda decir que esta es una serie de hombres), terminan armadas y en la misma casa en una escena que a mí me recordó ligeramente al final de Reservoir Dogs.


*Para más información sobre la megalomanía de Gemma, lean esta excelente entrevista a Kurt Sutter. En su crítica, Alan Sepinwall menciona una cosa que yo también noté: cuando Gemma le cuenta como Dios le puso a Polly en su camino para que la mate, la cara de Tara lo dice todo. Es posible que ésta haya sido la gota que colmó el vaso, el suceso que haga que Tara se replantee dónde se está metiendo y si de verdad va a tener el estómago suficiente (por no decir los huevos...) para ser la old lady del futuro presidente del club. Interesante trama para la próxima temporada.



De esta espectacular escena divergen distintas consecuencias que terminan de unificar todas las tramas sin que nos de tiempo a respirar. La ausencia definitiva de Polly obliga a Zoebelle a iniciar su huida. Los Sons obviamente estaban esperando a que lo hiciese para saltar a la carretera y asaltar el convoy de los Mayans. Zoebelle logra escapar pero termina acorralado en un supermercado con los Sons of Anarchy al completo esperándole. Mientras tanto, en la casa de Edmond, se libra un duelo entre los 2 personajes más duros de la serie: Gemma logra matar a Polly pero se ve sorprendida por Stahl. La agente demuestra su humanidad sintiendo lo que le ocurrió a Gemma y dejándola escapar, pero luego se cubre las espaldas inculpándola de la muerte de Edmond y anunciándolo por la radio. Ésto último nos lleva a la última y más grave de las consecuencias: Cam, el padre de Edmond, escucha la versión de la historia de Stahl y cegado por la furia sigue a Half-Sack hasta la casa de Jax. Allí presenciamos una escena que lleva el concepto de tensión a una nueva dimensión. Cam decide adoptar la postura del ojo por ojo y cuando lo vemos apuntar el cuchillo hacia Abel y luego clavarselo a Sack, el nudo en el estómago se convierte en insoportable. La crudeza de la escena y la horrible noticia del secuestro de Abel deja al espectador en el mismo estado de shock que a Jax y a Clay cuando se enteran.

Al ritmo de otra magnífica versión de un clásico del rock (el legendario "Gimme Shelter" de los Rolling Stones), el episodio se despide con Zoebelle huyendo, Gemma a la fuga con Unser y los Sons persiguiendo a Cam hasta el puerto. La reacción de Jax al ver que se llevan a su hijo a Dios sabe dónde y su desgarrador grito de desesperación ponen los pelos de punta. Esto es Sons of Anarchy, deberías estar acostumbrado. A estas alturas ya no hace falta decirlo, pero el trabajo de interpretación de absolutamente todos los actores es de altísima calidad, destacando por encima de todo a Katey Sagal, Charlie Hunham, Ally Walker y el mismísimo Kurt Sutter.



En conclusión, una animalada de final para una temporada bestial. Kurt Sutter y su equipo de guionistas crearon a partir de los hechos de la 1ra temporada una continuación que la supera en intensidad, dramatismo, trascendencia y no solo cierra a la perfección sus tramas, sino que deja abiertas otras todavía más interesantes (me muero por ver a Jax en Belfast y a Gemma en plan Most Wanted) y detalles aparcados que tarde o temprano volverán a la superficie (como la tensión interna del club o el mismo Zoebelle). Sons of Anarchy demostró con 13 episodios impecables que juega en otra liga, es el drama más sólido, con mayor potencial, mejor escrito, realizado e interpretado de la parrilla y, como guinda del postre, cada día se parece más a su hermana mayor, The Shield. Lejos la mejor serie de lo que va de temporada y va a ser muy difícil de superar.



La tormenta antes de la calma

. miércoles 2 de diciembre de 2009
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Me veo obligado a cambiar el orden del dicho popular porque la 2da temporda de Sons of Anarchy nos está dando de todo menos calma. Los 12 episodios que se emitieron hasta hoy fueron absolutamente impecables, una carrera vertiginosa y sin respiro hacia el corazón de SAMCRO. Desde el Strike Team nunca un grupo de tipos duros logró emocionar tanto como los Sons of Anarchy, y eso ya son palabras mayores.

La culpa de todo esto es del señor Kurt Sutter, él y su equipo de guionistas hacen lo que muy pocos se atreven hoy en día en la televisión americana: tirar toda la carne en el asador. Esta temporada sigue el modelo que Sutter aprendió en The Shield y que mostró en los últimos 2 episodios de la primera temporada: intensidad subida hasta el 11, un grupo de personajes sólidos como la roca y una serie de circunstancias externas inteligentemente dispuestas para mostrar sus emociones en bruto. La procesión interna de Gemma, la vuelta a las raíces de Jax, la terquedad de Clay, el arrepentimiento de Tig, el luto de Opie, las dudas de Tara, son todas piezas de un puzzle magistral, una coreografía de personajes profundamente humanos que baila al ritmo de una historia hilada con mano experta. El mayor enemigo al que jamás se tuvo que enfrentar SAMCRO, el inteligentísimo Ethan Zoebelle y su Liga de Nacionalistas, nos llevó a descubrir las inseguridades de unos personajes mucho más vulnerables de lo que aparentan y los conflictos internos de lo que parecía un club de moteros pero en realidad es una auténtica familia.

No se qué nos tiene preparado el bueno de Kurt para mañana con el final de temporada, pero yo no dudo ni un segundo de que va a ser por lo menos igual de genial que lo visto hasta ahora. Sons of Anarchy es para mí, sin lugar a discusión, la mejor serie de la actualidad y mañana se despide la temporada que la va a encumbrar. No sé ustedes, pero yo no puedo esperar.




Flash Forwards a corto plazo

. martes 1 de diciembre de 2009
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Hoy en Gúdtivi vamos a hablar sobre dos series con un eslogan similar, e incluso relacionado, pero con resultados muy diferentes. FlashForward, el supuesto estreno de la temporada, se convirtió en una  decepción (incluso para sus tempranos defensores) gracias a un eslogan que no la favorecía demasiado. Como ya dijimos en su momento, anunciarse como "La nueva Lost" no puede derivar en nada favorable, sobre todo en la era del hype en la que vivimos. La serie pretendía ser el éxito de la temporada, pero la ABC se olvidó de que en la televisión hay que hacer méritos para triunfar, no se puede forzar a base de publicidad. Con un guión flojo y un reparto irrelevante, FlashForward ejecutó mal una idea interesante.


Aquí es donde entra Paradox, que se dio a conocer como "la FlashForward inglesa", un eslogan que, por lo menos a mí, me llamó bastante la atención. La serie parte de un planteamiento similar: un físico que estudia la radiación solar recibe en su ordenador imágenes de una catástrofe en el futuro y colabora con la policía para intentar evitarla. Las similitudes son sospechosas, pero Paradox se desmarca rápidamente de FF con el que es su principal acierto: las imágenes del futuro son a corto plazo (en el primer episodio son de la tarde del mismo día) y se introducen de forma mucho más correcta las "reglas del juego". Su formato de mini-serie le permite ser mucho más concreta y directa, lo que significa que no va a haber relleno, y a nivel de guión se puede fijar metas y cumplirlas realmente. Aún es pronto para analizarla en profundidad, pero Paradox tiene un aire de honestidad y de estabilidad en el guión que te hace confiar en que las reglas no van a cambiar a lo largo de la temporada, cosa que no se puede decir de FlashForward...




El primer episodio me gustó bastante, tarda en arrancar pero cuando lo hace, llega a ser bastante interesante y sobre todo tenso, ya que no sabes hasta el último segundo si van a ser capaces de evitar la catástrofe. La asociación de las imágenes del futuro con la física y la astronomía es bastante interesante y resulta más creíble dentro de lo que cabe con respecto a la super-misteriosa conspiración global de FF. Los personajes no son nada del otro mundo, se introducen con sobriedad y sin fuegos artificiales porque son personas normales, no son elegidos por el destino para salvar el planeta. Me pareció que el personaje más atractivo, el científico, estuvo un poco desaprovechado, demasiado misterioso, muy poco colaborativo y con una actitud un pelín forzada. También hubo ciertas escenas, como las preguntas metafísicas que le hace la policía al físico o el intento de iniciar la imprescindible tensión sexual entre los protagonistas que me parecieron que no venían a cuento en ese momento y que estaban metidas con calzador ante la falta de tiempo. Más allá de estos puntos negativos, el episodio no se ve empañado y el cliffhanger final te deja con ganas de más.


Con un solo episodio emitido y muchos interrogantes alrededor de cómo va a ser su desarrollo (hoy ya se puede descargar el 2do episodio), Paradox deja entrever buenas maneras, un planteamiento interesante, personajes sólidos y el inconfundible sello de calidad de la BBC. Recomendable si te pasa como a mí, que Fringe no me alcanza para cubrir mi cuota de ciencia ficción semanal. Imprescindible si te gusta el planteamiento de FlashForward pero cada vez que ves a Joseph Fiennes o a Dominic Monaghan te dan ganas de arrancarte los ojos.